El lenguaje del cuerpo

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Qué aprenderemos hoy? 

  • Conocer y escuchar las señales del cuerpo es el primer paso para entender la importancia de comer en cantidades adecuadas, la actividad física y el descanso. 

Edad: 0-5

Tiempo de lectura: 3-5 minutos

¿Qué dice tu cuerpo?

Reconocer y escuchar las señales del cuerpo nos ayuda a mantener alta nuestra energía. Algunas de las señales del cuerpo que pueden reconocer los niños más pequeños incluyen:

  • Activo: Corazón palpita fuerte y rápido, el cuerpo se calienta y transpira y la respiración se acelera.
  • Reposo: Corazón palpita a ritmo constante, la respiración es calmada.
  • Cansancio: Bostezos, ojos pesados, poca energía y, algunas veces, mal humor.

Prueben Esto En Casa

Jueguen al “Baile de la Energía”. Con él, su niño entenderá que los alimentos le dan energía y que su cuerpo usa energía cuando hace actividad física. Ayúdelo a entender que, al igual que un carro, necesitamos combustible para funcionar.

Materiales:

  • Recortes o dibujos de alimentos
  • Tijeras
  • Música
     

Pasos

  • Pregunte a su niño ¿Qué es la energía? ¿Qué te ayuda a hacer la energía? ¿Qué le ponemos a los carros? Explique que la gasolina hace que un carro se mueva y que los alimentos nos hacen movernos porque nos dan energía.
  • Busquen un espacio abierto y repartan entre ustedes algunas imágenes de alimentos.
  • ¡Ponga música y a bailar! Baje el volumen de la música gradualmente y pídale a su niño que haga más lentos sus movimientos para corresponder con la música. Invítelo a que imagine que se les acaba la energía.
  • Baje aún más el volumen mientras bailan más lento. Cuando el volumen esté tan bajo que no puedan escucharlo, se habrán quedado “sin energía”. Ahora tienen que imaginar que comen alimentos saludables.
  • Vuelva a subir el volumen y BAILEN con mucha energía.
     

Para Conversar

¡Usted puede ayudar en casa! Los niños necesitan energía para moverse, pensar y jugar cuando lleguen a la escuela. Ellos obtienen esta energía de los alimentos saludables, de dormir lo suficiente, de beber agua y de la actividad física que realizan durante el día. Propicie un ambiente apacible para las siestas y provea una cantidad balanceada de actividad y descanso.