inicio padres Resiliencia

    Problemas a la hora de dormir


    La gran idea: Las rutinas ayudan a manejar los sentimientos fuertes y le hacen saber a los niños lo que pueden esperar.

    La hora de dormir puede ser un desafío para muchos niños. Es posible que quieran extender el día y el tiempo que pasan junto a usted.

    Una rutina a la hora de dormir (y ¡hasta antes de la hora de la siesta!) puede ser un consuelo importante para los niños pequeños. Intente lo siguiente para facilitar la transición:

    • Haga las mismas cosas cada noche y a la misma hora. Pueden empezar con el baño, cepillarse los dientes y leer dos libros antes de apagar las luces. Para ayudar a los niños a recordar los pasos, déle a la rutina un nombre especial como: “B, C, L, C” para baño, cepillo, libro y cama.
    • Termine la hora de dormir con las mismas palabras. Puede pensar en tres cosas entretenidas para soñar y luego decirle: “Te quiero y nos vemos en la mañana”.
    • Cánteles a los niños una canción de cuna cada noche. Una canción de cuna puede ser reconfortante cuando se están durmiendo. Invítelos a cerrar los ojos mientras les masajea la espalda y canta.

  • Los amigos fantásticos de Abby


    1. Imprima el laberinto y ayude a los niños a dibujar un camino desde Abby hasta el parque. Conversen sobre la gente que ven en el camino y cómo estas personas cuidan a Abby, y relacionen sus observaciones con la vida del niño: “¡Ahí está Elmo, el amigo de Abby! A Elmo le encanta jugar con Abby, igual como a tu amigo Eric le gusta jugar contigo”.
    2. ¡Personalícelo! Dibuje o pegue una foto del niño al lado de Abby y agregue la gente que cuida de él al laberinto al lado de la familia y los amigos de Abby.

  • ¡Respira, piensa y actúa!


    La gran idea: Respirando hondo y lentamente puede ayudar a los niños a tranquilizarse y manejar sus sentimientos durante los momentos difíciles.

    La frustración es una parte normal de la vida, pero puede ser abrumadora para los niños y hacerles sentir sentimientos fuertes. Puede ayudarlos a usar la estrategia, “Respira, piensa y actúa” para tranquilizarse, identificar los sentimientos, y ¡hacer un esfuerzo para resolver el problema!

    Respira

    Primero, ayude a los niños a tranquilizarse.

    • Invítelos a poner sus manos sobre su estómago mientras respiran hondo tres veces por la nariz y exhalan.
    • Invítelos a sentarse y decirse en tono bajo “calma” o alguna otra frase o palabra similar.

    Piensa

    Después, ayude a los niños a entender su problema y contemplarlo para resolverlo.

    • Invite a los niños pequeños a decirle cómo se sienten y porqué. Puede ayudarlos a usar las palabras más adecuadas cuando les explica lo que usted está observando. (“Me parece que te sientes frustrado y desilusionado porque te cuesta ponerte el abrigo.”)
    • Ayúdelos a encontrar un plan para resolver el problema. (“¿Trataste de desabrochar el primer botón del abrigo?”)

    Actúa

    Invite a los niños a elegir un plan para intentarlo.

    • Pregúntele, “¿Cuál es el mejor plan? ¡Intentémoslo!”
    • Si el plan no funciona, pregúntele, “¿Qué otra cosa puedes hacer?” y luego intenten el nuevo plan.
    • Recuerde a los niños que se necesita práctica para aprender cosas nuevas. No es que no pueden hacerlo, sino que no lo pueden hacer todavía.

     


  • Practicar la paciencia


    Los pequeños no tienen el mismo concepto del tiempo que los adultos. A veces, hasta unos minutos les puede parecer una hora, y puede ser difícil para ellos esperar tranquilamente. Aunque no se puede esperar que los niños tengan la capacidad de espera por períodos largos, puede encontrar maneras de pasar la hora de forma entretenida. Intente usar estas estrategias:

    • Déles a los niños un desafío especial como buscar todas las cosas rojas, contar las personas que están haciendo fila, o inventar una historia sobre algo que ven.
    • ¡Haga una caza de letras o palabras! Ayude a los niños a buscar la primera letra de su nombre o a buscar distintas palabras.
    • Explíqueles lo que es el tiempo de manera que puedan entenderlo. Si los niños le preguntan, “¿Cuánto tiempo?” les puede responder, “El tiempo que les toma cepillar los dientes,” o “El tiempo que les toma llegar a la escuela.”

    A medida que los niños aprenden más estrategias para ocuparse mientras esperan, ¡más fácil será cultivar la paciencia!


  • El comportamiento agresivo


    La gran idea: Expresar las emociones positivamente ayudará a los niños a superar los desafíos sociales y hacer amistades.

    Los niños pequeños aún están aprendiendo a expresar sus emociones de manera positiva. Los sentimientos fuertes pueden ser abrumadores y pueden hacer que su niño actúe de manera agresiva.

    A continuación hay consejos sobre cómo ayudar a los niños a manejar los sentimientos fuertes y suavizar los sentimientos de agresión:

    • Recuerde a los niños que pueden tener control de sus acciones. Pregúnteles: “Cuando se sienten así, ¿qué pueden hacer?”.
    • Haga algunas reglas que pueden repetir a sí mismos cuando estén pasando por momentos difíciles, tal como: “Dilo sin tocar” o “Dilo con palabras”.
    • Ayude a los niños a tranquilizarse cuando se sientan enojados o frustrados para que no actúen de manera agresiva, ni hacia sí mismos ni hacia otros. Invítelos a buscar un lugar tranquilo donde puedan respirar hondo, o a decirse en tono bajo: “Cálmate” o “Respira y exhala”.
    • A veces cuando los niños pequeños se frustran, un abrazo de alguien que los quiere puede tranquilizarlos. Hágales saber que usted, u otro adulto que los quiere, siempre estará presente para darles un abrazo.

  • Aprender de los errores


    La gran idea: Aprender de los errores ayudará a los niños a decir “Yo puedo!” cuando resuelven los problemas.

    Los niños se animan a intentar muchas cosas, pero pueden sentirse decepcionados si no sale todo como esperaban. Cuando aprenden a controlar sus emociones, se frustrarán menos cuando cometan errores.

    Use estos consejos si observa que los niños se frustran cuando cometen errores:

    • Asegúreles que los errores son parte del proceso de aprender y que todo el mundo comete errores, ¡hasta usted mismo!
    • Recuerde a los niños que la práctica hace la perfección. Conversen sobre otras cosas que perfeccionaron después de practicarlas.
    • Déles a los niños un nombre de súper-héroe y hágales saber que ellos mismos tienen el poder de resolver las cosas. Cuando se frustren después de cometer un error, dígales: “Esto parece ser un trabajo para (insertar su nombre de súper-héroe)!”.
    • Cuando enfrente sus propios errores, trate de controlar sus emociones. Deje que los niños lo escuchen decir: “Primero haré esto, luego haré”.

  • Un árbol para el crecimiento y aprendizaje


    La gran idea: ¡Cuando intentan cosas nuevas, los niños aprenden, crecen y pueden enfrentar nuevos desafíos!
    1. Explíqueles a los niños y a sus padres que siempre estamos creciendo (no solo los niños, también los adultos) y que van a hacer un árbol que lo demuestra. Reparta la hoja imprimible (una por familia) y pídales que piensen en cosas que han aprendido recientemente. También pueden conversar sobre cosas que no podían hacer antes, pero que ahora pueden hacer porque las han practicado.
    2. Las familias pueden trabajar juntos para escribir o hacer dibujos de las nuevas cosas que han intentado y que han aprendido para completar la actividad.
    3. En grupo, dibujen un árbol gigante en la pared. Las familias pueden escribir en pedacitos de papel lo que han anotado en sus hojas para luego colocarlas en la pared en forma de un árbol.

  • Mis súper estrellas


    La gran idea: Los niños se sienten más seguros cuando saben que hay adultos que se preocupan por ellos.
    1. Dígales a los niños: “Hay muchos adultos que los cuidan y que siempre estarán para ayudarlos”. Conversen sobre las personas de su vida que los quieren y que los ayudan como sus padres, sus abuelos, sus hermanos, y sus profesores.
    2. Juntos, hagan un móvil y cuélguenlo en las habitaciones de los niños para recordar quienes los quieren.