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    Ver lo maravilloso


    Explicar el autismo a los niños pequeños

    Los siguientes temas de debate pueden ayudarte a hablar con todos los niños sobre el autismo:

    • Está bien sentir curiosidad por las personas que son diferentes de ti. Todos somos diferentes. Nadie es igual. Es bueno eso, ¿verdad?
    • El cerebro de (nombre del niño o de la niña) funciona de manera diferente del tuyo. Tu cerebro es como el jefe de tu cuerpo. ¡Es lo que hace que tú seas tú! El cerebro tiene un trabajo importante: hacer que el mundo a tu alrededor tenga sentido.
    • Tu cerebro te permite comprender todo lo que ves, oyes, hueles, tocas y saboreas. El cerebro de una persona con autismo funciona de manera diferente y eso puede hacer que sea difícil hablar, escuchar, comprender, jugar y aprender de la misma manera en que otros lo hacen. Puede afectar todos sus sentidos también, a veces mucho y a veces muy poco. Muchas personas con autismo son buenas para recordar videos, dibujar, leer y muchas otras cosas.
    • Cada persona con autismo es diferente, pero en realidad todos los niños son distintos entre sí. Algunos niños hacen las cosas de manera diferente de otros.
    • Además de hablar, las personas tienen otras maneras de contarnos lo que saben y lo que quieren. Los niños con autismo podrían poner tu mano sobre un objeto para los que ayudes; pueden repetir lo que dices o usar sonidos o dibujos para comunicarte lo que quieren.
    • Cuando veas que tu amiga mueve las manos como si fueran alas, balanceándose o repitiendo sonidos, podría significar que la está pasando mal y que trata calmarse. Si no, puede significar que está entusiasmada.


  • Cuidar al cuidador


    Cuídate, así puedes cuidar mejor a tus hijos. Procura seguir rutinas saludables. ¿Tomas suficiente agua o comes alimentos saludables? Haz actividades simples que disfrutes y te ayuden a sentirte en calma. Sea cual fuere tu situación, procura lo siguiente:

    • hazle saber a alguien que necesitas un abrazo,
    • recorta una fotografía que te haga sentir bien y mantenla a mano, o
    • da un paseo o haz actividad física para reducir el estrés.
      Incluso con poco tiempo, puedes
    • respirar hondo algunas veces,
    • escuchar tu canción favorita, o
    • estirar el cuerpo.

    Conéctate con miembros de la familia. Es muy común que los padres se sientan aislados, particularmente durante los momentos difíciles. No tienes que hacer esto solo o sola. Puedes encontrar apoyo para ti y tu familia. Comparte tus emociones con amigos de confianza y la familia y dales participación en la logística. ¿Hay alguien que puede ir a buscar a uno de tus hijos después de la escuela o preparar la comida de vez en cuando?

    Conéctate con redes de apoyo. Está bien pedir ayuda. Cuando las cosas se ponen difíciles, manejar tus emociones es una de las maneras más importantes en la que puedes ayudar a tu hijo o hija. Los profesionales o los grupos de apoyo pueden darte la posibilidad de compartir tus sentimientos y estrategias para manejar todos los cambios que se producen en tu vida.


  • Qué decir al padre de un niño con autismo


    Es posible que los adultos que no tienen hijos con autismo no siempre sepan “lo que deben decir” a los adultos que sí los tienen. A continuación, se mencionan algunas maneras consideradas de conectarse. Pregunta/di:

    • ¿En qué te puedo ayudar?
    • Puedes contar conmigo si necesitas hablar.
    • No sé lo que estás atravesando, pero siempre estoy dispuesta/o a escuchar.
    • ¿Puedo acompañarte al médico para apoyarte?
    • Cuando necesites tiempo para ti, me gustaría ayudarte.
    • ¿Puedo ofrecerme para cuidar a tu hijo/a, de modo que tú y tu esposa puedan salir a cenar?
    • … o brindar cualquier halago que le harías a cualquier niño con desarrollo típico.

  • Prepararse para salir de excursión


    Como padre, conoces a tus niños mejor que nadie. También sabes, probablemente muy bien, ¡que salir de excursión a veces puede estresar a cualquiera! A continuación, se mencionan algunas ideas de otros padres para planear excursiones:

    • Prepara a tu hijo. Procura informarle qué esperar con la mayor anticipación posible. ¿Qué sucederá?
      – Muéstrale algunas fotografías de dónde estarán y de qué harán específicamente.
      – Repite la información lo más que puedas: antes de partir, en el trayecto y al llegar.
      – Puedes hacer un esquema visual con dibujos simples que representen, por ejemplo, una maleta, un coche, la casa de la abuela, los primos, la cena y el hogar de nuevo.
    • Haz las maletas. Como muchos niños, tu hija podría tener una cobija o un juguete favoritos que le infundan tranquilidad. Llévalos para que se sienta cómoda.
    • Investiga. Muchos lugares tienen pases especiales para niños con autismo u otras necesidades especiales. Llama antes para averiguar cómo podrían alojarse. Si es posible, busca lugares tranquilos en los que tus niños puedan relajarse y renovarse, de modo que puedan quedarse más tiempo… ¡y divertirse más!
    • Hora de salir. En un lugar donde deban permanecer sentados, piensa en ubicarte en la parte de atrás o en algún lugar donde haya una salida fácil, en caso de que tu hijo o hija deba tomarse un descanso o irse antes. Si estás en coche, estaciona lo más cerca posible del lugar de destino. Algunos padres recomiendan irse cuando empiezan los problemas, de manera que la salida pueda concluir de una manera relativamente positiva.

  • Ser amigo/amiga


    Todas las personas obtienen mejores resultados cuando reciben el amor y el apoyo de su familia y sus amigos. Comparte estas ideas con los niños de tu familia para que desarrollen una mayor comprensión:

    • Inclúyelo. Es posible que quiera jugar, pero que no sepa cómo preguntar. Dile exactamente lo que puede hacer para unirse a la diversión y dale lo que necesita (por ejemplo: “puedes apilar estos bloques con nosotros. Aquí hay un bloque”). Procura encontrar algo que les guste a ambos (por ejemplo, caballos o un programa de televisión específico).
    • Sigue intentando. Puede llevar tiempo y varios intentos durante varios días hasta que logres conocer mejor a tu nueva amiga. Está bien. Si ella dice que no, o bien necesita espacio, puedes dejar de intentarlo ese día.
    • Además de hablar, las personas tienen otras maneras de contarnos lo que saben y lo que quieren. Los niños con autismo podrían poner tu mano sobre un objeto para que los que ayudes; pueden repetir lo que dices o usar sonidos o dibujos para comunicarte lo que quieren. Cuando veas que tu amiga mueve las manos como si fueran alas, balanceándose o repitiendo sonidos, podría estar tratando de calmarse.
    • Ten paciencia. Solo porque tu amiga está callada o mirando para otro lado no significa que no te esté escuchando o comprendiendo lo que dices. Puede necesitar más tiempo para responder. Está bien que repitas lo que dices o esperes un poco.
    • Avísale a un adulto si ves que alguien no es amable con tu amiga.